Cláusulas que no pueden faltar en tu contrato para sesiones fotográficas

Estás terminando de editar un domingo a las 11 de la noche. Te llega un mensaje al celular. No es un ‘gracias’, es un: ‘Che, ¿las fotos sin editar me las pasás? Total a vos no te cuestan nada’. Sentís que te hierve la sangre. Sabés que si decís que no, quedás como un antipático. Si decís que sí, regalás tu trabajo.

Este es el momento exacto donde un contrato para sesiones fotográficas deja de ser un papel aburrido para convertirse en tu guardaespaldas 24/7.

El fantasma de la seña y las cancelaciones en Argentina

Si un cliente te cancela un sábado de octubre (temporada alta), no solo perdiste esa sesión. Perdiste el otro trabajo que podrías haber tomado. El contrato especifica que la seña es el resarcimiento por tu agenda bloqueada.

Cláusula de retención (seña):

«Seña penitencial» y «seña confirmatoria» (según el Código Civil de Argentina), la seña debe ser un porcentaje y no un monto fijo si la sesión es a seis meses vista.

Derecho de admisión y permanencia: ¿Qué dice tu contrato? ¿Podés dejar de sacar fotos si tu integridad física corre riesgo?.

Cláusula de refrigerio: parece menor, pero en eventos de 12 horas es vital. Explicar por qué debe estar por escrito que el cliente provee comida.

El mito de «todas las fotos» (RAW vs. editadas)

Entregar un RAW es como que un chef te entregue la cebolla cruda y la carne congelada. El contrato define que el ‘producto final’ es la foto editada. Esto te protege de que el cliente suba una foto mal iluminada y diga que la sacaste vos, arruinando tu reputación.

Guía de Derechos de autor para clientes

Uso editorial vs. comercial: Explicá qué pasa si una revista quiere la foto.

Derechos morales vs. patrimoniales: los morales son irrenunciables (siempre sos el autor), los patrimoniales se venden.

El «No» a los filtros: desarrollá un párrafo entero sobre por qué prohibir que el cliente le ponga un filtro de Instagram a tu foto editada protege tu «identidad de marca».

Basta de trabajar «de onda»

Si estás cansado de redactar contratos que no sabés si tienen validez legal, diseñé el:

Pack de Contratos Fotográficos Profesionales.

Son los mismos que uso yo, adaptados a las leyes de Argentina y Latinoamérica.

  • Editables en Word/PDF.
  • Cláusulas de propiedad intelectual incluidas.
  • Protección contra cancelaciones.

Ventajas de usar contrato

  • Te sentís más seguro al negociar.
  • Tu cliente te percibe como un profesional.
  • No necesitás estar explicando cada detalle mil veces.
  • Cobrás lo que corresponde, sin vueltas.

Un contrato de boda no es igual a uno de sesión de fotos

  • Fotografía de recién nacidos (newborn): cláusulas sobre seguridad del bebé y temperatura del estudio.
  • Fotografía de bodas: gestión de imprevistos (si el fotógrafo se enferma, ¿quién lo reemplaza?).
  • Fotografía de producto/e-commerce: plazos de entrega para stock y licencias de uso para publicidad paga.
  • Sesiones de retrato en exterior: ¿Quién paga el permiso de uso de espacio público si la municipalidad lo requiere?.

Yo sé que al principio da cosa decirle a alguien: “mirá, firmá este contrato”. Parece re formal. Pero al contrario: te hace ver como alguien serio. Te respetan más.

Si querés ahorrarte tiempo, podés usar este: Contrato profesional para sesiones fotográficas. Está pensado para fotógrafos que recién empiezan y quieren dejar de renegociar todo a cada rato.

Y si querés cubrir todas las situaciones (maquilladora, marcas, asistente, desnudo artístico), tenés el: Pack de contratos profesionales.